Una máquina pequeña son dos números: hasta dónde llega y cuánto arranca el motor
Las máquinas de esta categoría no son centros de mecanizado. Cincuenta y ocho fichas, todas declaradas como rectificadora de herramientas, y cuarenta y dos de ellas dicen en la propia ficha que la máquina no es de control numérico. Lo que comparten es la decisión que tiene que tomar el comprador: una envolvente y un motor, y un cuerpo que sostenga las dos cosas. Esta página lee la categoría de máquinas CNC con esos dos números y muestra dónde se fue el resto de la masa.
El nombre de la categoría no es una especificación
Las 58 fichas de la categoría llevan el mismo tipo, rectificadora de herramientas, y 42 de ellas rellenan con la palabra normal el campo que pregunta si la máquina es de control numérico. No es una contradicción del anuncio; es una descripción de lo que hay dentro. Son máquinas de taller de herramientas: afiladoras de fresas, afiladoras de brocas, afiladoras de hojas de sierra, máquinas de biselar y una roscadora. La pieza entra a mano, el avance es un volante o una palanca, y el oficio está en el operario y en el montaje.
Eso cambia la manera de leer los números. Un centro de mecanizado se compra por recorridos, cono del husillo y número de herramientas. Una rectificadora de taller se compra por el tamaño de herramienta que admite, por cuánto de ella alcanza la muela y por si el cuerpo es lo bastante rígido para sostener una décima de milímetro mientras alguien empuja un volante. Son dos números y una propiedad, y el resto de esta página trata de no confundirlos.
Clases de potencia y para qué sirve cada una
Cincuenta y siete de las 58 fichas declaran potencia de motor, lo que convierte este campo en uno de los mejor poblados de la categoría. La distribución es estrecha y se agrupa. Tres fichas en 0,12 kW, seis en 0,16, trece en 0,25, una en 0,37, trece en 0,55, dos en 0,6, tres en 0,75, una en 1,1 y dos en 2,2. Una ficha escribe 250W en el mismo campo, que es la misma clase escrita de otra manera.
Los dos grupos útiles son los del medio. En 0,12 y 0,16 kW las máquinas son afiladoras portátiles de fresa y de broca: capacidad de 3 a 13 mm en un cuerpo de 10 kg, capacidad de 4 a 14 mm en un cuerpo de 14 kg, ambas con muela pequeña a 4.400 rpm. En 0,25 kW el mismo trabajo crece a 4 a 20 mm y 12 a 30 mm, con cuerpos de 18 a 44 kg. En 0,55 kW el trabajo cambia de naturaleza: una afiladora de brocas que cubre de 3 a 60 mm en un cuerpo de 136 kg, y una afiladora de hojas que cubre hojas de 250 a 350 mm en 110 kg.
En 0,75 kW hay tres fichas, y las tres son rectificadoras universales de herramientas con 250 mm de diámetro máximo de fresa y de 260 a 350 mm de longitud de rectificado en un cuerpo de 160 a 168 kg. En 2,2 kW hay dos, ambas afiladoras de hojas de sierra para hojas de hasta 450 mm. La potencia no es una nota de calidad; es el tamaño de pasada para el que se diseñó la máquina y la envolvente a la que se diseñó para llegar.
La envolvente hace tres preguntas distintas
Tres campos llevan la envolvente y responden a tres preguntas diferentes. El rango de rectificado es el tamaño del vástago que admite el cabezal portapiezas: de 4 a 14 mm aparece siete veces, de 4 a 20 mm cuatro veces, de 3 a 13 mm dos veces, de 12 a 30 mm dos veces, y hay fichas sueltas de 6 a 20, 3 a 60, 3 a 32, 4 a 12, 13 a 30 y 3 a 25 mm. El diámetro máximo de rectificado es el tamaño de muela u hoja que la máquina puede girar: 14 mm aparece siete veces y 20 mm seis, pero 250 mm tres veces, 350 mm cuatro y 450 mm una.
La longitud máxima de rectificado es el tercero, y es el que menos significa hasta saber qué mide. En una máquina con mesa es recorrido. En una máquina con cabezal y sin mesa es la longitud de herramienta que se puede presentar a la muela. No son la misma afirmación, y el campo no dice cuál de las dos está haciendo.
Los recuentos importan antes de leer una ficha como completa. Veintitrés fichas llevan rango, 31 diámetro máximo, 29 longitud máxima, y solo 18 llevan los tres. Una ficha con rango y sin diámetro dice qué vástago entra y no qué muela hace falta; una con diámetro y sin longitud dice el giro pero no el alcance.
Envolvente y potencia van en el mismo gráfico
Al juntar los dos números la categoría se ordena sola. Una máquina de 0,16 kW admite una herramienta de 14 o 20 mm. Una de 0,25 kW admite la misma o una de hasta 30 mm. Una de 0,55 kW salta a una broca de 60 mm o a una hoja de 350 mm, que es otro orden de trabajo. Una de 0,75 kW gira una fresa de 250 mm, y una de 2,2 kW una hoja de 450 mm.
La curva no es suave porque las máquinas no hacen la misma operación. Afilar una fresa de 14 mm es rectificar una acanaladura pequeña con una muela pequeña y una pasada ligera. Afilar una hoja de sierra de 350 mm es indexar de 45 a 180 dientes por minuto delante de una muela que tiene que llegar al diente, y el factor limitante pasa a ser el mecanismo de indexado y la rigidez del brazo, no el motor. Comparar kW entre esos dos trabajos es comparar el número equivocado.
Donde la comparación sí funciona es dentro de una clase. Dos afiladoras de fresas de 0,25 kW, de 22 y 44 kg, son el mismo motor haciendo el mismo trabajo en cuerpos de distinta masa; la más pesada tiene más hierro entre la muela y el volante, y eso es lo que compra una capacidad de 12 a 30 mm. Dos máquinas de 0,16 kW, de 14 y 16 kg, son en la práctica la misma máquina en dos fundiciones.
La masa sigue a los carros, no al motor
Todas las fichas de la categoría declaran peso, y el abanico va de 5 kg a 300 kg. Dieciséis kilogramos aparece cuatro veces, 110 kg tres veces, 10 kg tres veces, 23 kg tres veces, y después una cola larga de 100, 103, 130, 136, 160, 165, 168 y 300 kg. Ordenar por potencia no ordena por masa: la clase de 0,25 kW contiene una afiladora de fresas de 22 kg, una rectificadora universal de 120 kg y una rectificadora de hojas de 300 kg.
La máquina de 300 kg es la interesante. Lleva 0,25 kW, el mismo motor que una máquina de banco de 22 kg, y pesa quince veces más. El hierro adicional sostiene un husillo y un cabezal portapiezas con la rigidez suficiente para rectificar una hoja policristalina sin que la muela chirríe, a 5.500 rpm. El motor no cambió porque el corte no cambió; la estructura cambió porque la tolerancia sí.

Ahí está la respuesta a dónde se va el coste de una máquina pequeña. No está en el motor, que es un artículo de catálogo en toda la gama de 0,12 a 0,75 kW. Está en el carro que tiene que moverse sin juego, en el soporte que tiene que volver al mismo ángulo y en el cabezal que tiene que sostener un vástago concéntrico mientras una muela empuja contra él. Esas son las piezas que una foto muestra y una ficha no describe.
Un campo que no puede ser cierto
Diez fichas llevan 1500 mm en el campo de longitud máxima de rectificado. Las diez dan también las dimensiones exteriores de la máquina, y ninguna de las diez pasa de 800 mm. Una es una afiladora de fresas de 14 kg que mide 350 por 250 por 250 mm; otra es una afiladora de brocas de 136 kg, de 600 por 420 por 450 mm. Una longitud de rectificado de 1.500 mm no cabe dentro de una máquina de 350 mm, del mismo modo que una mesa de 1.500 mm no la sostiene una fundición de 14 kg.
El campo es casi con seguridad una huella de plantilla, copiada de una rectificadora plana de mesa larga y dejada ahí. Merece la pena señalarlo no porque sea una mentira, sino porque es el ejemplo más claro de por qué una ficha hay que leerla contra sí misma. La misma página da una dimensión y una capacidad que se contradicen, y las dos están en la tabla de especificaciones, con la misma tipografía.
La regla práctica que sale de ahí: cuando una capacidad es más del doble de la dimensión de la máquina en el mismo eje, dé la capacidad por no verificada hasta que llegue un plano o una foto con una regla dentro. Esa regla no cuesta nada y detecta el campo antes de que el campo detecte el pedido.
Diámetro de muela y velocidad son un solo número
Dos fichas declaran a la vez tamaño de muela y velocidad del husillo, que es suficiente para calcular lo que ve el abrasivo. Una rectificadora universal con muela de 150 por 16 por 32 mm a 2.800 rpm lleva su periferia a unos 22 metros por segundo. Una afiladora de herramientas con muela de 100 por 50 por 20 mm a 5.300 rpm va a unos 28 metros por segundo. La segunda máquina es más pequeña, gira más rápido y trabaja el abrasivo más duro.
Por eso una máquina pequeña no es una máquina lenta. La velocidad periférica es el producto del diámetro por la rotación, así que reducir la muela obliga a subir el husillo si el corte tiene que seguir igual. También es la razón de que cambiar de muela no sea un acto neutro: poner una muela mayor en el mismo husillo sube la velocidad periférica con el diámetro, lo que cambia a la vez la condición de rectificado y el margen de seguridad.
Las velocidades de la categoría van de 2.800 rpm en las rectificadoras universales a 4.400 en las afiladoras de fresas, 5.300 y 5.500 en las rectificadoras de herramientas, 6.000 en una, y 8.500 en las biseladoras con muelas pequeñas. Leídos junto al tamaño de muela, esos números describen una familia de máquinas que trabajan en la misma banda de velocidad periférica con pares distintos de diámetro y rotación.

Lo que la ficha no dice, y cómo pedirlo
Cincuenta y tres fichas declaran tensión, más que las que declaran rango. La mayoría dice 220V, siete dicen 220V y 380V, cinco dicen 380V y tres escriben 380 V con un espacio. Es una pregunta de suministro para el taller y es real: una máquina de 380V en un taller de 220V necesita otro motor o un transformador, y ninguna de las dos cosas está en la ficha.
Lo que ninguna ficha describe es lo que siente el operario: cuánto juego tiene el carro transversal, si el soporte vuelve a cero con tope o a ojo, si el cabezal lleva indexado o pinza, y cómo se quita el protector para cambiar la muela. Esas son las diferencias entre dos máquinas con el mismo motor y la misma envolvente, y son las que deciden si la máquina se usa o se abandona al mes.

Así que las preguntas que hay que mandar con la consulta no son las que la tabla ya responde. Pida una foto del carro transversal con una regla contra el recorrido. Pregunte si el cabezal admite pinzas y de qué medidas. Pregunte el diámetro del eje portamuelas y si se puede montar una muela de otro diámetro. Pregunte cómo es el tope del soporte. Cuatro respuestas y la ficha se convierte en una máquina.
El orden para comprobar una
- Lea la placa del motor y el tamaño de muela juntos y calcule la velocidad periférica. Una máquina cuya placa y cuya muela no concuerdan con la velocidad declarada la describió alguien que no la midió.
- Mida el recorrido del carro o de la mesa con un reloj, no contra la escala de la máquina. La escala muestra lo que pretendía el fabricante; el reloj muestra lo que hace el carro, juego incluido.
- Compruebe el juego radial del eje portamuelas con la muela desmontada. Es el error que aparece como faceta en todas las herramientas, y es invisible con la muela puesta.
- Rectifique una herramienta y mida el filo. Una herramienta de prueba dice más del cabezal, del refrigerante y del operario que una página de especificaciones, y es la única comprobación que usa la máquina como máquina.
Una máquina que pasa esas cuatro es una máquina cuyos números se pueden poner en una cotización. Una que falla la segunda tiene un carro que se va a ajustar todas las semanas; una que falla la tercera producirá herramientas que cortan por una sola arista. Ninguna de las dos fallas se ve en la ficha, y las dos se encuentran antes de bajar la máquina al taller.
Lecturas relacionadas y las máquinas citadas
La categoría de máquinas CNC contiene las 58 fichas que hay detrás de cada número de esta página. La guía A12 cubre lo que un rectificador de muela hace a la muela, que es la otra mitad de la pregunta de la velocidad periférica. La guía A6 cubre cuándo merece la pena devolver una fresa afilada al husillo, y la guía A7 cubre el rango de pinza que el cabezal tiene que igualar. Si la máquina es rectificadora pero el trabajo es de amarre, la guía A16 cubre el lado del utillaje.
Las máquinas citadas incluyen la afiladora de fresas TB-X1 con 0,16 kW y 14 kg, rango de 4 a 14 mm y 4.400 rpm; la TB-13D con 0,12 kW y 10 kg, rango de 3 a 13 mm; la TB-X8 con 0,25 kW y 40 kg, rango de 6 a 20 mm; la TB-6X con 0,25 kW y 120 kg, rango de 3 a 25 mm; la TB-60A con 0,55 kW y 136 kg, rango de 3 a 60 mm; las afiladoras de hojas TB-Q5 y MF126 con 0,55 kW y hojas de 350 mm; las rectificadoras universales TB-600 y TB-600G con 0,75 kW y 165 a 168 kg, 250 mm de diámetro máximo; la rectificadora de herramientas U3 con 0,37 kW y 5.300 rpm, muela de 100 mm; la rectificadora de hojas TB-M4 con 0,25 kW y 300 kg; y la TB-S450 con 2,2 kW y hoja de 450 mm. Envíe el vástago más grande, la muela más grande y la herramienta más larga, y los tres campos de la envolvente se contrastan con el trabajo en una sola respuesta.