Comprar una mesa deslizante manual por carrera, paso y carga, y lo que la ficha no dice
El trabajo es pequeño y estorboso: hay que mover un utillaje 200 mm a mano, dejarlo donde queda y apoyar 30 kg sobre la placa sin que todo se incline hacia delante. Tres cifras deciden si una mesa manual sirve para eso —carrera, paso y carga— y por debajo de las tres hay una cuarta decisión: cola de milano o guía lineal. Esta página saca esas cifras de una ficha escrita por un vendedor y no por un metrólogo. La categoría de mesas deslizantes reúne las 95 fichas con las que se trabaja aquí.
Tres cifras y una decisión por debajo
Una mesa deslizante manual es una placa sobre una guía, movida por un husillo o por un piñón, con una escala en el canto para saber dónde está la placa. La placa lleva la pieza. La guía decide cómo se comporta la placa cuando la pieza pesa o cuando la mano se apoya en el borde. El accionamiento decide cuánto avanza la placa por vuelta del volante. De esas tres partes salen la carrera, el paso y la carga, en ese orden, y quien tiene las tres elige una mesa; quien solo tiene el material y el peso está eligiendo una fotografía.
La categoría tiene 95 fichas. Las 95 están tipadas como Precision Slide Table y las 95 son mesas manuales con cuerpo de aluminio o de acero inoxidable, escala y volante. Lo que no tienen es un conjunto de campos coherente: el material aparece en 77 fichas, el peso en 67, un tipo en 29, una aplicación en 27, y los campos que cerrarían una compra —recorrido, paso, carga en el borde— aparecen pocas veces o no aparecen. Leer una categoría así es un oficio aparte, y la guía A10 es la versión general de ese oficio.
La carrera: solo vive en el código de modelo
En estas fichas nada se llama carrera. A lo largo de 95 registros la palabra no aparece ni una vez como etiqueta. Lo más parecido es una ficha con un campo rotulado itinerary y el valor 10mm, en una mesa cuya superficie mide 60x60mm y cuya carga figura como 2kgf. Itinerary es la traducción de la palabra china para recorrido, y 10 mm es el recorrido de esa mesa pequeña, no una cifra de familia ni un dato que se pueda trasladar a otra referencia.
Lo que sí llevan las fichas es un código. Once registros nombran una plataforma elevadora de eje LZ, y los números de modelo van de LZ-200 a LZ-1000, con uno escrito como rango, LZ-200MM-1000MM. Diez de esas once fichas declaran la misma superficie de mesa, 160MM*125MM. La placa no crece con el código: lo que crece es la columna que hay debajo, y se nota en el peso unitario, que la misma familia declara en 5.6KG para la LZ-500 y en 8KG para la LZ-1000.
Un código es una posición dentro de una familia, no una medida. La misma LZ-500 aparece en dos fichas con dos cargas distintas y con un peso unitario de 5.6KG en una y de 7kg en la otra, y una de las dos se titula como variante de carrera larga. El código dice, como mucho, dónde se sienta la mesa dentro de la familia; no da el recorrido al milímetro y desde luego no dice cuánto aguanta. El recorrido se confirma contra el plano, y el plano tiene que enseñar la placa en los dos extremos de la carrera.
El paso: un giro, un paso, ningún campo
El paso es la cifra que decide cómo se siente una mesa manual en la mano. Una vuelta del volante desplaza la placa un paso. Un paso corto da un avance fino, bueno para ajustar una herramienta, y un recorrido tan lento que cansa en cualquier distancia; un paso largo da un desplazamiento rápido y un avance demasiado grueso para detenerse donde uno quería. Ninguna ficha de esta categoría declara el paso. Ninguna de las 95.
El accionamiento se nombra en el título. Veintiuna fichas llevan piñón y cremallera en el nombre, tres nombran un tornillo de bolas, una nombra un husillo de rosca trapezoidal, cuatro nombran un cabezal micrométrico y 67 describen la mesa como manual. Esos recuentos vienen de los nombres de producto, que escribe quien publica el artículo, así que hay que tomarlos como descripción del mecanismo y no como especificación. Aun así son lo más útil de la ficha, porque el mecanismo fija la aritmética de una vuelta.

Cuando la mesa lleva tambor graduado, una división del tambor es el paso dividido por el número de divisiones que tenga. Ahí acaba toda la aritmética, y por eso vale la pena pedir el paso: dos mesas con el mismo tambor y pasos distintos tienen avances por división distintos, y el tambor se ve idéntico. El cabezal micrométrico esquiva la pregunta porque se gradúa solo: una ficha de esta categoría declara una escala mínima y un paralelismo de 0.01mm/0.04, otra declara una escala mínima de 0.01mm, y una tercera declara una precisión de 0.02mm con un paralelismo de 0.02mm. Son graduaciones y geometría del conjunto, no una promesa sobre dónde queda la placa con carga.
La carga: tres cifras en la misma familia
Doce fichas declaran carga. Seis dicen 30KG, cuatro dicen 10KG, una dice 50kg y una dice 2kgf. Las seis de 30KG son las mesas de manivela. Las cuatro de 10KG son las variantes eléctricas y de carrera larga, donde la masa móvil incluye un motor o una columna más larga. La única ficha de 50kg es una ZL-500 con husillo nombrado en el título. Quien lee una ficha y supone que la familia aguanta 30 kg ha leído la variante de manivela y ha comprado la eléctrica.
La otra mitad de la pregunta es dónde se apoya la carga. La placa que llevan casi todas estas mesas mide 160MM*125MM, y la carga se declara para la placa, no para un soporte atornillado a un extremo. Si la masa va al borde, la guía ve un momento y no un peso: los mismos 30 kg en voladizo inclinan la placa sobre su guía, y una cola de milano con cuña de ajuste se inclina de forma visible antes de atascarse. Conviene preguntar dónde se mide la carga y después comprobar el caso peor del propio utillaje, no el centro de la placa.
Cola de milano o guía lineal: la decisión que va debajo
La guía decide cómo se comporta una mesa manual cuando la mano no está en el volante. Treinta y tres de los 95 nombres contienen cola de milano, 21 contienen piñón y cremallera, dos nombran una guía lineal y tres un tornillo de bolas. La cola de milano es lo normal en esta categoría, y no porque las fichas sean viejas. Una cola de milano ofrece dos caras inclinadas grandes en contacto deslizante: el área es grande, el contacto se reparte y la unión amortigua. Una mano apoyada en la placa mientras se ajusta una herramienta no la mueve como movería un patín sobre bolas.
El precio de ese comportamiento es rozamiento y holgura. La cola de milano necesita una cuña de ajuste, y la cuña hay que regularla: apretada lo suficiente para que la placa no baila, suelta lo suficiente para que no se agarrote y suelte a saltos en un avance fino. Ese agarrotamiento y salto es la queja clásica de una mesa manual de cola de milano, y es un problema de reglaje más que un defecto de diseño. La guía lineal cambia un problema por otro: el contacto rodante tiene poco rozamiento y no se agarrota, admite precarga con limpieza y delata cualquier viruta que llegue a la pista.

Lo que no hacen las fichas es comparar las dos soluciones. El campo de precisión dice 0.03MM en diez fichas y 0.05MM en una, y conviene leerlo como tolerancia del conjunto y no como exactitud de posicionamiento en toda la carrera. Ninguna de las dos cifras dice nada de una guía frente a la otra, porque en esta categoría no hay ninguna ficha con los dos tipos de guía en el mismo cuerpo. La comparación se hace sobre el trabajo: un eje lento, amortiguado y que aguanta carga pide cola de milano; un eje rápido, ligero y que se posiciona muchas veces pide guía lineal.
Husillo o piñón y cremallera: cómo se mueve la placa
El piñón y la cremallera son la respuesta de recorrido largo: el volante gira, el piñón avanza por la cremallera y la placa cubre distancia con pocas vueltas. Seis nombres llevan carrera larga y siete llevan carrera grande o recorrido largo, y la cremallera es lo que permite usar esos números a mano. La misma propiedad es un inconveniente en un eje vertical, donde una cremallera no sostiene la placa por sí sola.
El husillo es la respuesta de ajuste. Sujeta donde se deja, avanza fino y convierte un movimiento pequeño de la mano en un movimiento pequeño de la placa. La familia LZ de esta categoría es una plataforma elevadora en once fichas, es decir un eje vertical, y todas ellas son de husillo: el husillo es lo que impide que la placa baje cuando la mano suelta el volante. Un tornillo de bolas sujeta peor que un husillo trapezoidal porque está pensado para girar con poco rozamiento, así que un eje vertical con bolas necesita un freno o un contrapeso que la ficha no menciona.
Qué delimitan realmente los números de la ficha
Dos tercios de la categoría llevan dos campos y nada más: 59 de las 95 fichas dan material y peso y se detienen ahí. Treinta y seis llevan tres o más. Dieciocho responden al campo de material con la frase Confirm from captured specification, que es un relleno y no un material. Doce llevan un acabado que dice Black OxideBlack Oxide, un valor duplicado que viene de un raspado. Una ficha mete 0.03MM-0.05MM en el campo de peso, que es una longitud dentro de una masa. Una etiqueta dice Pseudolaric acid y su valor es Three-axis slide table. El campo de precisión, presente en once fichas, dice 0.03MM diez veces y 0.05MM una.
Eso no es motivo para desconfiar de la categoría; es motivo para leerla bien. Estos campos describen un artículo de catálogo: de qué está hecho, cuánto pesa, a qué familia pertenece y qué espera que le pregunten. No describen metrología, y las cifras que deciden una compra —recorrido, paso, carga en el borde— son las que el comprador tiene que pedir por su nombre. Una mesa con 0.03MM en el campo de precisión y sin paso en ninguna parte sigue siendo una mesa cuyo tacto se desconoce.

Orden de lectura en el banco
El orden importa porque cada pregunta elimina un error distinto y las preguntas baratas van primero. Una mesa con la carrera equivocada no se arregla en el banco. Una mesa con paso desconocido se mide en un minuto. Una mesa que se inclina en voladizo es un problema de montaje tantas veces como un problema de guía.
- Saque el recorrido del código de modelo y confírmelo contra el plano, con la placa en los dos extremos de la carrera. No acepte el código solo: de LZ-200 a LZ-1000 hay una familia, no una tabla de medidas.
- Gire el volante una vuelta completa y mida cuánto avanza la placa. Ese es el paso, y una división del tambor es el paso dividido por el número de divisiones.
- Coloque la masa real donde va a ir de verdad, no en el centro de la placa. Busque la inclinación sobre la guía y la cuña que hay que apretar para que deje de hacerlo.
- Invierta el volante con un comparador apoyado en la placa. El giro que no produce movimiento es el juego, y es la cifra que decide si una mesa manual sirve para una operación de ajuste.
- Solo entonces mire los campos: material, acabado, peso unitario. Dicen qué va a llegar, no qué va a hacer.
Lecturas relacionadas y las piezas citadas
La categoría de mesas deslizantes reúne las fichas citadas, por código y por tamaño de cuerpo. Cuando una mesa manual pasa a ser un eje motorizado, la guía A13 cubre el número de ejes, el tipo de salida y el volante que tienen que coincidir con la máquina, y la categoría de controles es donde están esos controles y esos volantes. Cuando una placa deja de repetir después de un reacondicionamiento, la guía A2 da el orden en que se revisa la máquina, y la guía A10 cubre cómo leer una ficha como ficha y no como promesa.
Las mesas citadas son la familia de columna LZ-200 a LZ-1000 con su mesa de 160 x 125 mm, la LZ-500 de manivela con 30KG, la LZ-1000 con 8KG de peso unitario, la LZ40 micrométrica con 10mm de recorrido y 2kgf de carga, la LWX25 de carrera larga con cola de milano y piñón y cremallera, y la plataforma multieje LWFX de cola de milano. Mande el recorrido, la carga y dónde se apoya esa carga y las tres cifras se contrastan contra un plano en un solo intercambio en lugar de tres.