Una bomba de lubricación son tres números, y ninguno es el tamaño del depósito
El resto de categorías de este sitio tienen una tabla de especificaciones con la que discutir. Esta no: las 53 fichas de lubricación llevan el campo de especificaciones vacío, así que el título es la hoja de datos. Eso la convierte en un buen sitio para aprender qué hace cada número, porque los números son todo lo que hay.
Un sistema de lubricación falla en silencio y luego caro. La bomba no se para, la máquina no avisa: una guía deja de recibir aceite y empieza a contarlo en forma de calor y de deslizamiento a tirones. Dimensionar el sistema es, por tanto, una cuenta que se hace una vez, en el escritorio, antes de montar nada.
La cuenta necesita tres valores y se confunden con facilidad: cuánto aceite cabe en el depósito, cuánto mueve la bomba por minuto y cuánto llega a cada salida por ciclo. En esta categoría el primero aparece en 13 títulos, el segundo en 3 y el tercero en 2. La categoría tiene 53 fichas y 0 campos de datos estructurados, así que todo lo que sigue está leído de nombres y tipos de producto.
El nombre es la hoja de datos
Veintidós fichas están tipadas como bomba automática de aceite, veintiocho como distribuidor de aceite y tres como bomba manual. Los tres grupos se comportan de forma distinta, y esa diferencia importa más que cualquier cifra del nombre. Una bomba automática decide cuándo inyectar; un distribuidor solo reparte lo que recibe; una bomba manual espera a un operario que puede no llegar.
Como el campo de especificaciones está vacío, cada cifra citada aquí se ve en el propio nombre del producto, lo que significa que puedes comprobar los mismos números en la página del producto. Si un número no está en el nombre, la ficha no lo declara en absoluto, y esa ausencia ya es información: te dice qué tendrás que preguntar antes de pedir.

Un título, dos litros
La ficha del DR5-3D dice: 0,5 litros por minuto, 3 litros de aceite. Los dos números van en la misma línea y un lector con prisa los toma como uno solo. Responden a preguntas distintas. El caudal dice cuánto tiene que funcionar la bomba para dar una dosis; el depósito dice cada cuánto hay que rellenarlo.
Por eso el dato de los trece títulos con litros necesita matiz: dos de esos trece son caudales escritos con la misma L, y solo la barra los distingue. En la categoría aparecen depósitos de 1, 2, 3, 4 y 9 litros; los caudales declarados son 0,5 y 2,3 litros por minuto. Un depósito de 2 litros con una bomba de 2,3 litros por minuto se vacía en menos de un minuto de funcionamiento continuo, y por eso estas bombas trabajan con temporizador y no de forma continua.
Las vías son salidas, no volumen
Doce títulos llevan un número de vías: dos, tres, cuatro, cinco, seis. Una vía es un punto de entrega. Los bloques distribuidores de esta categoría son modulares: el mismo cuerpo admite de dos a seis secciones dosificadoras y cada sección alimenta una línea. Comprar un bloque de seis vías para una máquina con cuatro puntos engrasados deja dos salidas sin uso si no se ciegan.

Divide el caudal antes de comprar
El número que llega a una guía no es el caudal de la bomba. Es el caudal dividido por el número de salidas, menos lo que pierde la línea. Con 0,5 litros por minuto repartidos en dos salidas, cada punto ve unos 0,25; con 2,3 litros por minuto en seis salidas, cada uno ve unos 0,38. Pasar de dos puntos a seis no multiplica la lubricación por tres: deja un sexto del caudal en cada punto.
Dos fichas declaran tamaño de salida en lugar de número: tubo de 4 mm y de 6 mm, y otras dos nombran la rosca, M8 por 1 y M10 por 1. Esos son los racores que hay que casar, y son una pregunta distinta de la del número de vías. Un bloque de seis vías con salidas M8 no acepta el tubo de 6 mm que ya tiene la máquina sin adaptadores.
Dos mecanismos, un mismo nombre
Las bombas de engranajes mueven aceite de forma continua mientras gira el motor; las de solenoide dan un disparo medido cada vez que se excita la bobina. La categoría mezcla ambas bajo las mismas palabras, y solo dos fichas declaran potencia, ambas 28 W, que es la firma de una unidad electromagnética pequeña y no de una bomba de engranajes.
La consecuencia práctica: una bomba de engranajes que sigue girando contra un distribuidor cerrado acumula presión en un fondo ciego, mientras que una de solenoide simplemente no dispara. Si la máquina tiene paradas largas, el segundo comportamiento se lleva mejor; si la carga es continua, el primero deja una película más estable.
El único número que es un volumen
Dos fichas declaran mililitros por carrera: 0,1 y 0,6. Es la única cifra de toda la categoría que dice cuánto aceite llega por ciclo, y es la que cierra la cuenta. Diez carreras de 0,1 ml hacen 1 ml; dos de 0,6 ml ya lo superan. Si el contador de ciclos está ajustado para una dosis y el distribuidor es del tipo 0,1 ml, el contador tiene que correr diez veces más de lo que suponías.
Cuando la ficha calla el volumen por carrera, la pregunta al proveedor es concreta: cuántos mililitros por salida y por ciclo, con la tensión declarada. Quien puede responderla tiene los datos de la sección dosificadora; quien contesta en litros por minuto está citando la bomba, no el distribuidor.
Cómo se manifiesta la falta de aceite
Una guía desabastecida no falla de golpe. La película se adelgaza, la fricción sube y el carro empieza a deslizarse a tirones con avance bajo antes de que aparezca ningún aviso. Después llega el calor en la tuerca, y cuando aparecen posos en el aceite el desgaste ya ha ocurrido. El orden importa porque cada etapa es más barata de detectar que la siguiente.
El diagnóstico que antes lo detecta no está en la bomba. Está en la salida más lejana del bloque: se suelta la línea, se hacen un número conocido de ciclos y se mira si llega algo. Si la última salida entrega, el divisor trabaja; si solo entregan las dos primeras, las secciones de aguas abajo están obstruidas o la bomba da carrera corta.
La alimentación es parte de la bomba
Doce títulos declaran tensión: aparecen 220, 380 y 415, a veces como rangos del tipo 220 sobre 110, y una ficha pone 415 para una bomba de grasa. Una bobina devanada para 380 con alimentación de 220 tira poco y da carrera corta, lo que se parece mucho a un distribuidor obstruido: llega aceite, pero no el suficiente. Antes de condenar el divisor, compara la bobina con la placa.
Cuatro comprobaciones antes de cambiar nada
- Cuenta las salidas del bloque y anota cuáles están cegadas.
- Mide la entrega en la salida más lejana durante un número fijo de ciclos.
- Mira el nivel del depósito en esos mismos ciclos y compáralo con la dosis prevista.
- Contrasta el resultado con el volumen por carrera de la ficha, o pídelo si la ficha calla.
Un sistema que pasa las cuatro entrega lo que prometen sus números. El que falla la última no está roto: se dimensionó con el caudal de la bomba en lugar del caudal por punto, que es el error que invita esta categoría porque el depósito y el caudal van en la misma línea de texto.
Hay una segunda razón por la que la cara de apoyo pesa más que el husillo, y es aritmética. Una cuña multiplica la fuerza por la cotangente de su ángulo, así que un ángulo pequeño da un empuje grande con un par modesto; esa misma geometría multiplicadora obliga a la cuña a deslizar bajo carga, y lo hace sobre dos caras del cuerpo. El desgaste ahí cambia la posición de la cuña antes de que el husillo se note distinto en la mano.
Por eso una mordaza vieja que lleva años en la máquina sigue repitiendo cuando está limpia y deja de hacerlo cuando no lo está: la geometría no ha cambiado, pero las superficies por las que corre la cuña dependen de cuánta suciedad ha pasado por ellas. Las cuatro comprobaciones de abajo apuntan justo a eso, y por eso ninguna necesita una hoja de datos.
Una cosa más sobre el par de apriete, porque es donde se ajustan realmente estas mordazas: una llave dinamométrica dice lo que metes en el husillo, no lo que la mordaza metió en la pieza. La relación de la cuña queda en medio y no está en ninguna ficha. Si dos operarios usan la misma llave en la misma mordaza y obtienen piezas distintas, la variable no es la llave: es la cara de apoyo.
Lecturas relacionadas y las piezas citadas
Este artículo va junto a la guía de relining de guías y al orden de comprobación de pérdida de precisión, porque una guía sin aceite y una guía desgastada dan el mismo síntoma en la pieza. La categoría está en bombas y distribuidores de aceite, y las piezas citadas son la bomba eléctrica de 2 litros, el bloque distribuidor ZLFA, el distribuidor de pistón de 0,1 ml por carrera y la bomba manual de 4 mm. Para máquinas con las vías ya taladradas, las piezas OK clamp cubren la otra mitad del montaje.